Manufactura de balones

¿Cómo se fabrica un balón?

Normalmente, un balón está hecho de varias capas superpuestas con un recubrimiento impermeable en la superficie. Las capas contienen diseños y están cortadas en piezas de diversas formas, usualmente pentágonos o hexágonos, si bien algunas veces están cortadas en forma de rectángulos u otras formas. Todas estas piezas se unen para hacer un balón.

Tradicionalmente, diestros artesanos cosen los balones a mano, pero en la actualidad, un creciente número de balones se cose a máquina. El proceso de coser un balón a mano con sus 1,400 a 2,000 puntadas demora más de cuatro horas y se cose por el revés. Antes de pegar la última pieza, el balón se vuelve al derecho, luego se le introduce una válvula plástica y la última costura se hace utilizando una aguja curva. Esto le permite al obrero tirar los hilos desde el interior del balón garantizando así un perfecto acabado.

Manufactura de balones de cuero en el siglo XX

La elaboración de un balón no cambió mucho en la primera mitad del siglo XX. El único material utilizado era el cuero y generalmente los balones estaban hechos a partir de una “caja” de 12 paneles o de una estructura de 18 piezas. Las dos versiones trabajadas sobre el patrón del mismo cubo redondeado de seis caras que desarrolló Joseph Pracey. En la versión de 12 piezas, las seis caras del cubo están divididas en dos y en la versión de 18 piezas, están divididas en tres.

En la década de 1920, los fabricantes también empezaron a usar telas resistentes para reforzar el cuero y prevenir que se estirase o perdiera la forma. La impermeabilización se logró recubriendo el cuero con materiales resistentes al agua o con pinturas sintéticas.

Hasta la década de 1930, todas las piezas de cuero debían ser cortadas a mano, de modo que, sin importar la destreza del cortador, siempre existía un margen de error. No obstante, en esta década, los fabricantes ya habían desarrollado máquinas cortadoras de piezas que aceleraban el proceso de corte y contribuían a su uniformidad. Las piezas eran planas y cada obrero debía hacer los orificios necesarios para la costura manual con un punzón.

Las desventajas del cuero

Quienquiera que hubiera jugado con un balón de fútbol, diría, en aquel entonces, que no había nada como jugar con un balón de cuero nuevo; no obstante, el cuero también tenía desventajas. En primer lugar, nadie podía asegurar cuánto tiempo duraría esa “satisfacción”. Si las piezas de cuero se estiraban, el balón se deformaba pronto; peor aún, era el problema de absorción de agua. A pesar de que se probaron diversos recubrimientos en la segunda mitad del siglo XX, el cuero tendía a absorber tal cantidad de agua, que al final de un encuentro bajo un fuerte aguacero, una pelota de cuero podía pesar un 25% más que al iniciarse el partido, lo cual repercutía en un juego menos controlado y se convertía en una molestia para los jugadores. Con el fin de ayudar a que la pelota conservara su forma y tamaño, se utilizaron forros de tela para reforzar el cuero, pero con frecuencia estos forros eran demasiado fuertes y el balón se sentía duro y no ofrecía una buena respuesta.El cuero es un material natural y, a pesar de que se le diera un buen acabado y una buena pulida para homogeneizar su grosor, todavía se podían presentar imperfecciones. De hecho, la calidad del cuero de la posguerra era tan mala que el balón se rompió en las finales de la Copa Inglesa de la FA, tanto en 1946 como en 1947.